Prueba de Manejo: El 100% Electrico BMW i3, Mi Primera Vez

prueba-test-bmw-i-3-2018-autolujo-nota-01

Subirse por primera vez a un auto eléctrico, sin duda es toda una experiencia. Y conducirlo lo es aún más. Si bien, al comenzar mi incursión en el periodismo automotriz en 2010 tuve la posibilidad de estar al mando por algunos minutos, y en un espacio cerrado, del Mitsubishi i-Miev, en un año en que se anunciaba con bombos y platillos la arremetida de los autos eléctricos, con el lanzamiento del Nissan Leaf de por medio, la experiencia fue tan breve que no dio para hablar de una prueba de manejo propiamente tal, como sí lo fue la reciente convivencia por 5 días con este BMW i3.

Un 2010 en que todos los salones internacionales de autos enfocaban su visión en la movilidad verde, incluso el de Santiago que realizaba su penúltima versión, donde precisamente se presentaron los mencionados dos eléctricos japoneses como protagonistas del evento automotriz nacional.

Sin embargo, es ahora cuando los eléctricos finalmente muestran los dientes: se habla que para el 2025 ya sería un bien de consumo común, con precios ajustados a los actuales modelos más accequibles provistos de motor a combustión.

La prueba de este BMW i3, un auto 100% eléctrico que debutó en 2013, abre una nueva perspectiva de lo que serán los futuros test drives, con nuevos parámetros a evaluar, tras una semana en la que pude vivir en primera fila un futuro cada vez más cercano, y experimentar cómo será el desplazamiento urbano y extraurbano de las generaciones que hoy no conocen el casette, y no conciben visualizar un mundo pre internet y sin celulares…una generación que nos enseñará las nuevas tecnologías.

prueba-test-bmw-i-3-2018-autolujo-nota-02

Sin duda, es un lujo para pocos, y una decisión para los más sintonizados con las nuevas tecnologías y el cuidado al medio ambiente. EL BMW i3 está disponible desde $40.190.000, un precio no menor que da derecho a estar en primera fila, y acceder prematuramente a las bondades que traerá la industria automotriz en los próximos años. Ya son más de 30 las personas que han comprado el modelo en Chile, desde su estreno en el mercado nacional a fines de 2014.

El concepto de insonorización es lo primero que llama la atención en un eléctrico, al iniciar un movimiento que pareciera efectuarse por arte de magia o fantasmal. Sin embargo, la aislación acústica de la cabina, respecto a los sonidos externos del ambiente, es inferior al standart de los vehículos que conocemos hoy en día, lo que posiblemente debe estar asociado a un foco en el ahorro de peso, en este caso de material aislante, para contrarrestar el principal inconveniente con el cual deben liderar los eléctricos de hoy: el excesivo peso de las baterías.

Así todo, el BMW i3 informa un peso de 1.245 kgs., lo que es bajo para cualquier vehículo, donde su chasis de aluminio, y carrocería en fibra de carbono son determinantes.

prueba-test-bmw-i-3-2018-autolujo-nota-04

La rutina de inicio del día cambia al mando de un eléctrico. Tras usarlo diariamente, con salidas hacia oficina previo a las 7 am, desde un silencioso ambiente típico de estacionamiento subterráneo, lo que hace el BMW i3 es sintonizar con ese ánimo mañanero, a veces un poco irritable.

Presionar el botón de encendido para activar la unidad, para luego seleccionar marcha directa y adelante. No está la limitante de esperar que el motor tome temperatura para luego poder exigirlo; el BMW i3 está siempre listo con sólo activar su funcionamiento, así como sucede con cualquier electrodoméstico, y pasa a ser uno de los tantos dispositivos del cual hay que estar atento de su nivel de batería…un celular con ruedas.

prueba-test-bmw-i-3-2018-autolujo-nota-07

El ingreso a la cabina de este BMW i3 es similar a la sensación de acceso a un SUV, lo que es “culpa” de las amplias llantas de 19″, situando la cabina a una cómoda altura, por lo que sus diminutas dimensiones de casi 4 mts. de largo (3.999 mm), 1.775 mm de ancho y 1.597 mm de alto son engañosas, actuando como auto idóneo para todas las edades, sobretodo para personas que les complica un esfuerzo mayor: Ya que no será necesario esforzarse para ingresar y salir del auto, como sucede en vehículos compactos o de baja altura, o en aquellos mastodontes a los cuales hay que trepar y descender a sus cabinas.

Como mencionábamos, en el interior, sólo basta presionar el boton start/stop ubicado en el corto brazo que sale en posición diagonal ascendente, desde la derecha de la columna de dirección, para animar todo el sistema.

prueba-test-bmw-i-3-2018-autolujo-nota-08

Un brazo que integra el selector de marchas (P, D y R) con un inusual sistema de selección, y un botón de encendido/apagado al cual se accede de manera poco práctica, al tener que pasar la mano por entremedio de un original volante, de preciso tamaño, que incorpora una banda azul en la parte central de la circunferencia. También, cuenta con comandos además de selectores el sistema de audio e infoentretenimiento (incluido el celular conectado vía bluetooth), junto a botones asociados al sistema de velocidad crucero.

La posición ideal de manejo es muy fácil de encontrar, gracias a la regulación de los asientos (manual, no eléctricos), incluyendo modificación de altura, mientras que la columna de dirección tambiñén puede variar su altura, además de la profundidad, entregando un amplio rango en esta última, permitiendo incluso una postura deportiva similar a la que se logra en un auto de alta performance. Los asientos son cómodos, y su diseño sensacional.

prueba-test-bmw-i-3-2018-autolujo-nota-10

Para acceder a los asientos traseros hay unas puertas traseras de apertura invertida tipo “suicidas”, las que se pueden abrir sólo cuando las delanteras están abiertas. Con ambos acceso abatidos, el BMW i3 ofrece un amplio acceso al habitáculo, considerando la ausencia del pilar B. Si bien, hay espacio para adultos en el asiento trasero, será conveniente no ocupar aquel tras el conductor, si este último es alto.

prueba-test-bmw-i-3-2018-autolujo-nota-11

Una vez adentro, se experimenta una sensación de amplitud superior a la del común de los vehículos, con abundante espacio en los asientos delanteros, destacando la prolongación existente entre el tablero y el parabrisas. La distancia al techo también es alta y, al menos en la unidad testeada, no se consideró techo corredizo ni panorámico.

CONDUCCION

Una pantalla tras el volante actúa como cuadro de instrumentos, mientras que otra se situa ingeniosamente en la parte central, a través de un brazo, desplegando información clara, tanto en condiciones de luz baja como en días luminosos, incluso con luz directa sobre éstas.

prueba-test-bmw-i-3-2018-autolujo-nota-12

La primera acusa velocidad, carga de batería y autonomía, entre otros datos escenciales que se despliegan en el display, siendo de gran ayuda un indicador que entrega en tiempo real la intensidad de consumo de electricidad de la batería, mientras que por el otro extremo informa el ímpetu con lo que está siendo cargada.

Sí, porque a mayor presión que se aplique en el acelerador, y mientras la inclinación del camino sea superior, el indicador se moverá hacia la derecha, recorriendo en profundidad una circunferencia graficada en 3D, advirtiendo un mayor consumo de electricidad.

prueba-test-bmw-i-3-2018-autolujo-nota-13

Por el contrario, al soltar el acelerador, el auto recupera esa energía sinética que genera el vehículo, cargando la batería. Lo mismo ocurre al aplicar el freno. Así, al poco andar, se percibe que este auto eléctrico, y seguramente la mayoría de los del segmento, cambia los hábitos de conducción que por tantos años hemos adoptado en un vehículo de combustión, siendo fácil acostumbrarse a su ritmo.

Una nueva forma de conducción en la que se busca prescindir al máximo posible el uso de freno, ya que el enganche que efectúa la transmisión continua de una marcha es potente. Si lo comparamos con un vehículo, llamémoslo tradicional, sería como enganchar en segunda.

Es notorio como la transmisión sujeta el vehículo, lo que implica ahorro de frenos, y el objetivo más importante, optimizar el recurso energético, permitiendo cortas recargas al reducir velocidad mediante esta vía.

prueba-test-bmw-i-3-2018-autolujo-nota-15

Incluso, se puede llegar a una detención completa sin necesidad de utilizar el freno, al encontrar ese punto de manejo equilibrado, sin la histeria de llegar a toda velocidad a las esquinas. Sin embargo, acá aparece una duda en cuanto a seguridad, ya que en esos enganches bruscos, no hay aviso visual posterior a través de luces de freno, o algo que le diga a quien va detrás que el vehículo se está deteniendo más rápido que lo usual, no de una manera pausada como podría suceder en un vehículo a combustión al soltar el acelerador.

ACELERACION

Pisarlo a fondo se torna casi un vicio. El BMW i3 reporta un 0 a 100 km/h en 7,3 seg., y una velocidad máxima limitada electrónicamente a 150 km/h. El sumbido proveniente del propulsor magnético ubicado en la parte trasera, bajo el portamaletas, nos recuerda aquellas películas futuristas, y también trae a la memoria la interacción con autos radiocontrolados durante la niñez.

prueba-test-bmw-i-3-2018-autolujo-nota-14

Un sumbido que da la bienvenida al futuro, y que es continuo, gracias a la transmisión de una marcha, por lo que en ningún momento hay un relajo, como sucede con la caída de revoluciones en el paso de marchas en vehículos a combustión, incluso en aquellos más extremos y de embragues más rápidos. Es una aceleración constante que mantiene un constante empuje del cuerpo con el asiento, y que se percibe como si se tratara de un vehículo de mayores prestaciones.

Así, los 170 hp de potencia y 250 Nm de torque peak que declara el propulsor magnético se entregan en una ininterrumpida línea ascendente, siendo también una de las características intrínsecas de los próximos autos electrificados, y tema a comparar con otros exponentes del nicho.

prueba-test-bmw-i-3-2018-autolujo-nota-20

Y si bien la suspensión es tiesa y de tacto deportivo, con un andar que se manifiesta muy estable por las dimensiones de sus llantas de 19″, no hay que dejarse engañar, ya que podrá desconocer las intenciones del conductor. Si lo que se busca es realizar curvas complicadas a alta velocidad, aparecerá el inconveniente de lo angosto de sus neumáticos, y el BMW i3 aparecerá personificado, como pegando unas palmadas en la espalda advirtiendo “hey, recuerda que soy sólo un citycar”.

En esta situación, se vislumbra que no se trata de un auto deportivo que aguante ser sometido a maniobras extremas, por lo que siempre hay que conducirlo teniendo en mente esas limitaciones, lo que no significa que el vehículo entregue una seguridad y estabilidad superflua al volante. El propulsor entrega prestaciones deportivas, aunque se recomienda disfrutar de su máxima expresión en línea recta.

BAJO CENTRO DE GRAVEDAD

Uno de los causantes de esa seguridad y aplomo al camino del i3 son las baterías. Los ingenieros de la nueva era de autos eléctricos finalmente encontraron un beneficio al problema del peso de las baterías, transformándola en un beneficio que ya es propio del nicho.

prueba-test-bmw-i-3-2018-autolujo-nota-22

Así como en otros modelos, el BMW i3 lleva sus baterías en la sección baja central del chasis, es decir entre los ejes, lo que le entrega un centro de gravedad muy bajo, uno de los anhelos que buscan siempre las marcas, y que ha llevado a posicionar los motores a combustión en la sección trasera central, principalmente de deportivos, como el Porsche Boxster/Cayman, Audi R8, Ferrari y otros.

Ahora con la era eléctrica, el tema está resuelto, y cómo se nota esta agradable sensación de equilibrio y buen andar, una cualidad que destacará en la nueva era de la electromovilidad. Los eléctricos tienen y tendrán un excelente andar gracias a su bajo centro de gravedad entregado por el peso de las baterías y la disposición de éstas en la parte baja central del chasis.

Los frenos se comportan bien, aunque algo asperos, en las ocasiones que se sometieron a mayor presión.

La dirección es muy precisa, entregando un radio de giro para no creerlo, siendo otra de los puntos aplaudibles del modelo para sindicarlo como un ciudadano excepcional en ambiente urbano.

CARGA

El BMW i3 cuenta con un sistema de carga rápida, a través de cargadores especiales como los Voltex que disponen algunas Copec. Logra un 80% de llenado de su batería en unos 30 min. permitiendo una autonomía de unos 160 kms. Para lograr su carga completa vacila en torno a una hora. Ahora, si se conecta a la red de 220v casera, con el cargador incluido en la compra del vehículo, son 8 a 10 las horas que necesita para estar completamente cargado, lo que también está dentro de los límites aceptables, ya que puede realizarse el proceso durante la noche, al llegar del trabajo, considerando que no siempre retornará a casa con un nivel mínimo.

prueba-test-bmw-i-3-2018-autolujo-nota-21

Tomamos el BMW i3 desde la sucursal de Williamson Balfour Motors de La Dehesa y lo llevamos a la electrolinera Voltex de Copec en Costanera Norte para cargarlo al 100%, pese a que se entregó casi con carga completa.

Esto, para asegurarse con el primer desafío: someterlo a prueba de carretera, en viaje hacia Viña del Mar. La primera sorpresa es que los cargadores Voltex, por el momento, entregan carga gratis. Así, uno conecta el enchufe al auto y comienza la carga inmediatamente, informando del proceso, tanto en la pantalla del surtidor de electricidad, como en aquella delante del volante.

Viajamos a Viña del Mar a una velocidad promedio de 120 km/h y llegamos a la electrolinera de 6 norte con Libertad restando aún 60 kms. de autonomía. Sin embargo, hay que considerar que hacia Viña del Mar desde Santiago, la ruta es principalmente en descenso, con tramos importantes en declive, como la cuesta a la salida del túnel Lo Prado y la llegada a la costa. Esto, permitió amplios tramos en que el i3 iba enganchado, por lo tanto, recuperando energía y cargando la batería.

En el viaje de regreso a Santiago, el comportamiento de la autonomía fue bastante menor, llegando a la casa central de BMW en La Dehesa con sólo 7 kms. restantes de autonomía. Aquí es primordial el uso eficiente y conducción idónea. Por ejemplo, en el viaje en carretera prescindimos del uso de climatización y siempre en modo Eco Pro.

En ciudad, el BMW i3 se desenvuelve como pez en el agua. El torque instantáneo propio de los eléctricos lo hacen muy ágil, con rápidas salidas. Podríamos decir que la autonomía entregada por una carga es suficiente para sortear los desplazamientos urbanos de lunes a viernes, un desplazamiento en el que el silencio y la ausencia de vibraciones asociadas a los motores a combustión habían comenzado a asimilarse para siempre.

DISEÑO

La figura del BMW i3 proyecta menos de lo que realmente es en cuanto a performance. Sin duda que una de sus vistas más atractivas es la lateral, donde se muestra más futurista, sin rallar en lo chabacano, irradiando armonía y un concepto vanguardista que no se puede desconocer.

prueba-test-bmw-i-3-2018-autolujo-nota-04

Destacan sus amplias puertas delanteras, las llantas de 19″, y en el caso de esta unidad, una combinación tritonal, sobre la base de un color metalizado, el cual se contrasta con toques en negro provenientes del capó, marcos de ventanas, interior de las llantas, en la parte baja y parachoques trasero. Una línea azul en su base trasera le da ese toque necesario de elegancia. Una mezcla de colores que se replica en variadas zonas de su exterior, y en su interior.

El diseño de las ventanas es otro de los elementos exclusivos de este BMW i3, con aquellas delanteras que siguen parámetros “normales”, con aquellas de las puerta traseras que desconocen el margen inferior impuesto por la delanteras. En la sección del extremo trasero, se ve otra sección acristalada, con un diseño alargado propio del modelo y no visto en otros autos.

El lateral del BMW i3 está muy bien logrado, presentándose como la evolución de lo que hoy conocemos como citycar, acercándose a aquellas aproximaciones futuristas que hace años pueden haber previsto genios de la ciencia ficción de la pantalla grande, como Steven Spielberg, Ridley Scott o Luc Besson.

prueba-test-bmw-i-3-2018-autolujo-nota-05

La sección delantera y trasera son las causantes de los primeros descargos, los que tienen su principal origen en lo poco convincente que resultan estéticamente el ancho de los neumáticos de tan sólo 155 mm. Y si bien se entiende que la elección de esa medida apunta a un tema de rendimiento, siendo una fiel representación de la inquebrantable ley del diseño industrial, donde la forma debe seguir a la función, estéticamente lo que hace es irradiar una débil presencia que hace sospechar de un comportamiento dinámico propio de un utilitario japonés de los ´80, sin embargo su desempeño es absolutamente opuesto.

prueba-test-bmw-i-3-2018-autolujo-nota-18

Una sección frontal que hace el amague de grandeza, a través de un pronunciado parachoques que lo muestra como un pequeño tanque, en el que se incrustan unos neblineros, siguiendo con un capó liso, sin insinuaciones atléticas, aunque otorgando una notoria personalidad al estar pintado en negro.

Entre estos elementos se empotran tenuemente los grupos ópticos y los dos riñones famosos de BMW, sólo por una cuestión estética, ya que no funcionan como parrilla pqra ventilar un inexistente motor frontal, sino ubicándose en la parte trasera, motor que anima el eje posterior, por lo tanto sentimos sin duda alguna “El Placer de Conducir” que destacan los germanos con el empuje de la tracción trasera, en versión eléctrica.

prueba-test-bmw-i-3-2018-autolujo-nota-06

Atrás, el BMW i3 muestra su otra cara futurista, con unos focos que van insertos tras la tapa de su diminuto portamaletas, siendo una de las configuraciones que más llamó la atención de la gente que se acercó en las 3 cargas que hicimos del modelo en las electrolineras Voltex de Copec de Santiago y Viña del Mar.

También, destaca la perspectiva de los laterales que se visualiza cuando se mira el BMW i3 desde su parte posterior, actuando como una especie de patillas, si nos ponemos más abstractos, e imaginamos todo el conjunto como una cara.

prueba-test-bmw-i-3-2018-autolujo-nota-16

Sobre la tapa del portamaletas se aprecia un leve spoiler trasero, mientras que la antena tipo aleta de tiburón en el techo nos advierte que aún quedan cenizas del pasado. Al levantar a tapa del portamaletas, el escenario se torna algo dantesco, tras develarse una figura antiestética, donde por ningún lado se puede vislumbrar que se trata de un exponente de BMW. Incluso alguno apostaría que se trata de un Ford K.

prueba-test-bmw-i-3-2018-autolujo-nota-17

RESUMEN

Esta primera prueba de un auto eléctrico, y específicamente del BMW i3 cambió por completo la percepción previa y prejuiciosa que podría haber del modelo, en especial por la debilidad que proyectan sus ruedas, lo que no tiene otra razón que reducir al máximo el roce con el suelo, optimizando la electricidad disponible en las baterías.

Sin duda que es un ahorro importante el disponer, aunque sea por el momento, de cargas de electricidad gratis, aunque se calcula en unos $3.600 el costo de cargar completamente sus baterías, entregando una autonomía de entre 150 y 200 kms, es decir, alrededor de un tercio de lo que costaría mover un vehículo bencinero con un considerable consumo en ciudad de 14 km/lt.

Sin embargo, por $40 millones se puede acceder a varios vehículo, con considerables prestaciones y comodidades, en comparación a este diminuto citycar, por lo que, como mencionábamos, se trata de “lujo asiático” para personas que disponen de un excedente, que les permite probar en modalidad “avant premier” de lo que se viene en masa para los próximos años.

El andar entregado por el BMW i3 fue muy agradable. EL bajo centro de gravedad otorgado por la ubicación de pesadas baterías en la sección central baja del chasis, la tracción trasera, y la serie de intervenciones electrónicas como control de estabilidad, propulsión, de frenada en curva y dinámico de frenada, fueron fundamentales para llevarlo hasta sus límites, los cuales hay que tener siempre en mente, ya que sus delgados neumáticos podrían pasar la cuenta en ciertas situaciones, por lo que no es un vehículo en el cual confiarse para un manejo deportivo.

Sí, es muy ágil y reactivo, permitiendo circular raudamente y tomar posiciones en la vía de manera inmediata, ganando fácilmente ubicaciones y entregando mayor seguridad en ciertas maniobras decididas que requieren de rápidas respuestas y reflejos…el torque instantáneo de los eléctricos lo es todo, y por supuesto una estabilidad que logre absorber su ímpetu.

Una acertada manera de moverse urbanamente, y una tecnología que será accequible de manera más masiva, seguramente antes de lo que imaginamos.

You can leave a response, or trackback from your own site.

Comenta el artículo